La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, representa uno de los mayores golpes al narcotráfico en México en la última década. El operativo federal que culminó con su abatimiento no solo alteró el equilibrio interno del crimen organizado, sino que detonó una respuesta violenta coordinada en múltiples regiones del país.
El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) murió tras un enfrentamiento con fuerzas federales en Tapalpa, Jalisco, este 22 de febrero de 2026. Según la Secretaría de la Defensa Nacional, la operación fue resultado de meses de inteligencia conjunta entre el Ejército, el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República.
El despliegue incluyó aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana y unidades especiales de reacción inmediata. Durante la incursión, siete presuntos integrantes del CJNG fueron abatidos y dos más detenidos. Entre los fallecidos se confirmó la identidad de Oseguera Cervantes, quien resultó herido tras repeler la intervención militar y murió durante su traslado a Ciudad de México.
Las autoridades informaron además la incautación de armamento de alto poder, incluidos lanzacohetes con capacidad para derribar aeronaves. La magnitud del arsenal refuerza la dimensión militarizada que el CJNG había alcanzado en los últimos años. La recompensa por información que condujera a su captura ascendía a 15 millones de dólares ofrecidos por Estados Unidos, que consideraba al CJNG uno de los principales responsables del tráfico de fentanilo hacia su territorio.
La reacción violenta: bloqueos e incendios
La respuesta del crimen organizado fue inmediata. En Jalisco, Guadalajara y Puerto Vallarta amanecieron con bloqueos carreteros, vehículos incendiados y disparos en distintos puntos. Columnas de humo se elevaron sobre avenidas principales y accesos estratégicos.
Los disturbios se extendieron a Michoacán, Guanajuato, Tamaulipas, Colima, Nayarit y Aguascalientes. En Guanajuato se reportaron incendios en comercios y farmacias. En Michoacán, la terminal de autobuses de Morelia suspendió salidas por razones de seguridad. Las autoridades estatales instalaron filtros y retenes en carreteras, mientras el Gabinete de Seguridad confirmó que los bloqueos eran consecuencia directa de los operativos federales contra objetivos criminales.
El CJNG se consolidó en la última década como una de las organizaciones criminales más violentas y expansivas del país. Surgido tras fracturas internas del antiguo Cártel de Sinaloa, logró desplazar a sus competidores en múltiples territorios y extender operaciones desde la frontera con Estados Unidos hasta Sudamérica.
Además del narcotráfico —cocaína, metanfetaminas y fentanilo—, el grupo diversificó sus actividades hacia la extorsión, el contrabando de combustible y el control de economías locales. Su estructura armada, caracterizada por células altamente móviles y equipadas con armamento pesado, le permitió enfrentar directamente a fuerzas de seguridad.
La caída de ‘El Mencho’ elimina a la figura central que articulaba esa red. Sin embargo, también abre interrogantes sobre posibles luchas internas por el liderazgo y reacomodos territoriales.
El narco desata su furia en México tras la caída de ‘El Mencho’, el gran líder del Cártel Jalisco Nueva Generación https://t.co/iiCymDrRsn
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— EL MUNDO (@elmundoes) February 22, 2026
Impacto político y dimensión internacional de un escenario incierto
El operativo representa la primera gran acción de la presidenta Claudia Sheinbaum contra un capo de máximo nivel. El contexto incluye una presión sostenida de Washington para frenar el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos.
La embajada estadounidense subrayó que la operación fue ejecutada por fuerzas mexicanas, aunque reconoció la cooperación bilateral en materia de inteligencia. El CJNG había sido catalogado por el Departamento de Estado como organización terrorista extranjera y terrorista global especialmente designado. La dimensión internacional del grupo y su presencia en rutas estratégicas hacen que la muerte de su líder tenga implicaciones más allá de México.
La experiencia histórica sugiere que la eliminación de un líder no siempre implica la desarticulación inmediata de la organización. En algunos casos, ha derivado en fragmentaciones y disputas internas que incrementan la violencia. El CJNG había construido en torno a ‘El Mencho’ una figura casi mítica, reforzada por su bajo perfil mediático y su capacidad para evadir capturas durante décadas. Su muerte altera esa narrativa y reconfigura el tablero criminal. @mundiario




