¿Y si trabajar en un hospital no fuera relevante en la tasa de infecciones en sanitarios?

Es posible que cuando Fernando Simón se refiriera al número de contagios entre los profesionales sanitarios afirmando que habían adquirido un aprendizaje con respecto a la primera ola y que tenían un mejor comportamiento evitando contagiarse fuera de su espacio de trabajo, no hubiera leído una investigación llevada a cabo en el Hospital 12 de Octubre de Madrid o, a lo mejor sí.

En dicho informe, que se prepublica en medRxiv y que no ha sido revisado por pares, se concluye que la tasa de infección por el coronavirus SARS-CoV-2 del personal sanitario analizado en el estudio podría ser un indicador de la dinámica de la epidemia en la comunidad. Porque, aseguran, «parece haber una estrecha conexión entre la infección de los trabajadores de la salud y la transmisión en la comunidad».

Es decir, aunque los investigadores no pueden excluir que el hecho de trabajar en un entorno hospitalario sea un factor de riesgo adicional de infección por SARS-CoV-2, «las proporciones similares de casos positivos entre todas las áreas del hospital y la ola evolutiva de infección, en comparación con la comunidad, son argumentos claros y contrarios a considerar el riesgo laboral como un factor determinante».

Y añaden: «Pruebas exhaustivas, como la que se realizaron en nuestra institución, que cubre a más de un tercio de todos los trabajadores, podrían servir como referencia de la población infectada en la comunidad».

Las proporciones similares de casos positivos entre todas las áreas del hospital y la ola evolutiva de infección, en comparación con la comunidad, son argumentos claros y contrarios a considerar el riesgo laboral como un factor determinante

¿Significa esto que Simón tenía razón cuando dijo lo que dijo y que le valió que el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) solicitara su cese inmediato?

El autor principal del trabajo, Rafael Delgado, ha declinado hablar con ABCSalud, pero en su trabajo los autores escriben que el estudio no halló diferencias estadísticamente significativas en la proporción de detección de PCR positiva para SARS-CoV-2 entre los trabajadores sanitarios de áreas de alto riesgo y con contacto con pacientes covid-19 en comparación con personal de oficina, administrativo o de laboratorio sin contacto directo con los pacientes. «Las curvas de evolución de casos acumulados entre pacientes y personal sanitario durante marzo de 2020 mostraron una forma casi paralela».

Y, aunque hubo algunos casos de transmisión altamente probable de pacientes con covid-19 a los sanitarios, principalmente en la primera fase de la epidemia, no hubo diferencias significativas en las tasas de infección del personal sanitario y hospitalario que puedan estar relacionadas con el trabajo en áreas de alta incidencia y mayor riesgo de exposición. Además, la evolución de los casos durante el mismo período de tiempo (marzo de 2020) entre los pacientes que acudieron a urgencias y el personal del hospital sugiere que ambos grupos fueron impulsados por la misma dinámica.

El primer caso de covid-19 en el Hospital Universitario 12 de Octubre fue confirmado el 1 de marzo. Se trata de un gran hospital público con 1.200 camas, para más de 400.000 habitantes en el sur de Madrid y al que la pandemia embistió con todas sus fuerzas en la primera ola .

Desde el inicio de la epidemia, el Servicio de Seguridad y Salud Ocupacional del citado hospital organizó la consulta y prueba del personal hospitalario con exposición confirmada y también a aquellos que presentaban síntomas de infección respiratoria viral. Para el diagnóstico molecular de la infección se hicieron test PCR a los casos sospechosos ya desde el 25 de febrero.

Así, de un total de 6.800 empleados del hospital, 2085 (30,6%) fueron evaluados durante el período comprendido entre el 1-29 de marzo de 2020, algunos de ellos repetidamente (2.286 muestras en total).

El primer trabajador sanitario infectado se certificó el 9 de marzo. Y a fecha del 29 del mismo mes se confirmó que un total de 791 trabajadores del hospital, incluido personal no sanitario, estaban infectados, lo que representa el 38% de los examinados y el 11,6% de todos los trabajadores del hospital.

Los resultados tienen importantes implicaciones para estimar con mayor precisión el número real de casos en la comunidad y desarrollar políticas de salud pública para la contención, el tratamiento y la recuperación

Asimismo, se estimó la proporción de individuos infectados entre los diferentes grupos de exposición ocupacional y se comparó la evolución de los casos durante la ola expansiva epidémica entre el personal sanitario y los pacientes que acudieron al Servicio de Urgencias durante el mismo período.

Los autores concluyen que los resultados contrastan con las cifras oficiales que circulan a nivel nacional e internacional. Y, además, «tienen importantes implicaciones para estimar con mayor precisión el número real de casos en la comunidad y desarrollar políticas de salud pública para la contención, el tratamiento y la recuperación».

Un total de 72 médicos y médicas han fallecido en el ejercicio asistencial desde marzo, una profesión que además reclama que la infección por el virus SARS-Cov-2 sea reconocida como enfermedad profesional

Esta experiencia es similar a la comunicada desde Wuhan verificada por la Misión Conjunta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y también de las experiencias recientes en un hospital en los Países Bajos, donde la mayoría de las infecciones de trabajadores sanitarios se relacionaron con contactos domésticos o comunitarios.

Lo cierto es que España está a la cabeza de personal sanitario fallecido durante la pandemia. Según la organización médica, son 72 médicos y médicas fallecidos en el ejercicio asistencial desde marzo, una profesión que además reclama insistentemente que la infección por el virus SARS-Cov-2 sea reconocida como enfermedad profesional