Tumores más avanzados afloran tras meses sin mamografías

El diagnóstico del cáncer de mama ya no es tan precoz. De momento, es solo una percepción. Casos que salpican las consultas de oncología de toda España para los que no ha habido tiempo aún de poner cifras y han hecho saltar las alarmas de los oncólogos. No hay especialista al que se pregunte que no muestre su preocupación por las secuelas que el coronavirus está dejando en el cáncer.

Los servicios de Oncología nunca cerraron consultas durante la primera oleada, pero los pacientes no llegaban por miedo a acudir al hospital y, también, porque la búsqueda activa del cáncer en los programas de detección precoz se desactivó hasta que se puso fin al estado de alarma y se recobró la normalidad.

Desde marzo hasta mayo no hubo cribado de cáncer de mama ni de colon, los dos tumores más frecuentes en España. El precio por esas mamografías que nunca se hicieron empieza a pagarse ahora. «Estamos viendo pacientes con tumores más desarrollados y más tiempo de evolución que no veíamos desde hace mucho tiempo», confiesa a ABC Ana Lluch, oncóloga del Hospital Clínico de Valencia y una de las pioneras en la creación de unidades de mama en España .

La misma apreciación hace Eva Ciruelos, responsable de la Unidad de Cáncer de Mama del Centro Integral Oncológico Clara Campal HM CIOCC. «A la consulta nos llegan tumores localmente más avanzados y recaídas que la paciente no ha consultado a tiempo».

La experiencia de estas dos especialistas en tumores de mama no es la única y ya ha dado lugar a un movimiento entre los jefes de oncología de los principales hospitales españoles para montar un estudio que permita poner números precisos a lo que está ocurriendo. Solo hay un cálculo orientativo de la Sociedad Española de Oncología Médica que estima que entre un 20 y un 25 por ciento de todos los tumores se han dejado de diagnosticar por la pandemia.

Las víctimas del Covid no dejan ver la otra epidemia que tanto nos preocupaba. Hemos perdido la «perspectiva», se queja Eva Ciruelos. «Llevamos más de un millón de muertos en el mundo por Covid-19 desde que empezó a circular el coronavirus. En el mismo periodo más de seis millones de personas han fallecido por cáncer de algún tipo. No perdamos la perspectiva del cuidado de la salud global», pidió durante las jornadas que el grupo de hospitales HM organizó con motivo del Día del Cáncer de Mama.

Perder el miedo a acudir a los hospitales
El primer paso para que la otra pandemia, la del cáncer, no repunte empieza por concienciar a los pacientes. No deben tener miedo a ir al hospital porque se ha reforzado la seguridad y la limpieza para garantizar el buen funcionamiento de los centros sanitarios. «Es importantísimo que las mujeres acudan a sus controles médicos de rutina en las condiciones de seguridad recomendadas», reclama Eva Ciruelos. También es clave que aquellas mujeres o pacientes que noten algún síntoma relacionado con la mama se pongan inmediatamente en contacto con su médico. En HM CIOCC se ha puesto en marcha un «teléfono rosa» para que cualquier mujer que lo necesite pueda conseguir una cita médica en menos de 48 horas con un especialista en cáncer de mama.

La detección precoz es el primer paso hacia la curación. En el cáncer de mama los datos de incidencia no son buenos: cada año se diagnostica a 32.000 mujeres y continúa al alza. «La buena noticia es que el 80 por ciento de ellas se cura si su tumor se diagnostica en los estadíos iniciales, por eso es tan importante la detección precoz y los programas de cribado», insiste la oncóloga Ana Lluch.

Una emergencia global
Los coletazos del covid no solo se miden en casos más graves y tardíos. La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) cree que e

l Covid-19 ha generado una auténtica «emergencia» que impacta en todas las facetas de la enfermedad. No solo en la científica y sanitaria, también afecta a los enfermos en lo laboral, lo económico, social y psicológico, advierte Ramón Reyes, presidente de la AECC. «No haber dotado de los recursos necesarios al sistema sanitario va a provocar que los enfermos de cáncer se vean relegados a un segundo lugar con el consiguiente riesgo adicional».

Autoexploración desde los 20 años
La cancelación y alteración de revisiones ha provocado que la autoexploración de mamas sea, en plena crisis sanitaria, un método de especial utilidad para la detección precoz de la enfermedad. Desde el Consejo General de Enfermería recuerdan que la autoexploración debe hacerse desde los 20 años, una vez al mes y tras haber pasado el ciclo menstrual. Además, el presidente de esta organización, Florentino Pérez Raya, aconseja no interrumpirlo durante el embarazo ni la lactancia, pues el cáncer de mama supone la primera causa de muerte por esta enfermedad entre las mujeres.