Netanyahu disuelve el gabinete de guerra en mitad de conflictos internos por la ofensiva en Gaza

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu , ha anunciado la disolución del gabinete de guerra , creado tras los ataques ejecutados el 7 de octubre por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) tras las recientes dimisiones de uno de sus integrantes y uno de sus observadores, Benny Gantz y Gadi Eisenkot, respectivamente y en medio de los llamamientos por parte del ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, para ser integrado en el mismo. «El gabinete de guerra no existe» , ha dicho Netanyahu, quien ha afirmado que «era un acuerdo de coalición con Gantz, a petición suya», según ha recogido el diario ‘Israel Hayom’. «Una vez que Gantz se fue, dejó de existir ese foro», ha afirmado, antes de agregar que seguirá consultando temas sensibles con algunos grupos políticos. Gantz anunció que abandonaba el gabinete de guerra -integrado por tres miembros y tres observadores- ante lo que consideraba como una falta de estrategia clara para poner fin a la ofensiva militar en Gaza, al tiempo que responsabilizó a Netanyahu de «impedir que se logre una auténtica victoria» en la Franja. Noticias Relacionadas estandar Si La última palabra sobre el alto el fuego en Gaza la tienen Netanyahu y Sinwar Mikel Ayestaran | corresponsal en estambul estandar No Guerra Israel-Hamás El Consejo de Seguridad de la ONU respalda el plan para un alto el fuego Javier Ansorena | Corresponsal en Nueva York Poco después, Eisenkot anunció que seguía los pasos de Gantz y abandonaba su cargo como observador en el gabinete de guerra argumentando que «se evitó desde hace mucho que el gabinete adoptara decisiones determinantes necesarias para materializar los objetivos de la guerra y mejorar la posición estratégica de Israel». En las últimas semanas se han profundizado las diferencias no solo en el gabinete de guerra, sino también en el propio seno del gobierno de coalición encabezado por Netanyahu, a cuenta de la forma en que se están gestionando la ofensiva contra Gaza y los posibles acuerdos con Hamás para la liberación de los rehenes que siguen retenidos en Gaza tras los ataques del 7 de octubre, que dejaron unos 1.200 muertos. El conflicto «está al borde» de una expansión También este lunes el Ejército de Israel ha acusado al partido-milicia chií Hezbolá de «incrementar su agresión» contra territorio israelí y ha advertido de que la situación «está al borde» de una expansión del conflicto, lo que «podría tener consecuencias devastadoras para Líbano y la región». «El incremento de la agresión por parte de Hezbolá nos lleva al borde de lo que podría ser un conflicto amplio, uno que podría tener consecuencias devastadoras para Líbano y la región», ha dicho el portavoz del Ejército israelí, Daniel Hagari, quien ha detallado que el grupo ha lanzado más de 5.000 cohetes, misiles anticarro y drones en los más de ocho meses de conflicto. Así, ha recalcado que «Hezbolá está poniendo en peligro el futuro de Líbano para actuar como escudo de Hamás», en referencia a que las hostilidades estallaron un día después de que el grupo islamista palestino perpetrara el 7 de octubre sus ataques contra territorio israelí, que se saldaron con unos 1.200 muertos y cerca de 240 secuestrados. «Un escudo para los terroristas de Hamás, que asesinaron ancianos, violaron mujeres, quemaron niños y secuestraron a judíos, musulmanes y cristianos durante su masacre del 7 de octubre», antes de reiterar que «cuando Israel dice que no permitirá que el 7 de octubre se repita en ninguna de las fronteras, lo dice en serio». Hagari ha subrayado que «Israel adoptará todas las medidas que sean necesarias para proteger a sus ciudadanos hasta que se restaure la seguridad en la frontera con Líbano» y ha acusado a Hezbolá de «negarse a cumplir con la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU» y criticar que Líbano «fracase» a la hora de obligar al grupo a acatarla. «De una forma u otra garantizaremos el retorno seguro de los israelíes a sus hogares en el norte de Israel. Eso no está sujeto a negociaciones», ha argumentado Hagari, quien ha alertado de que «las filiales terroristas de Irán siguen arrastrando la región hacia la destrucción». «Israel seguirá luchando contra el eje del mal de Irán en todos los frentes, en Gaza y Líbano, mientras trabajamos por un futuro más seguro para Oriente Próximo», ha dicho. «El 7 de octubre no puede volver a ocurrir en ninguna de las fronteras de Israel. Israel tiene el deber de proteger a sus ciudadanos. Cumpliremos con este deber, a cualquier precio», ha zanjado. El Ejército israelí y Hezbolá -respaldado por Irán y que cuenta con un importante peso político en Líbano- mantienen una serie de enfrentamientos desde el 8 de octubre, un día después de los ataques perpetrados por Hamás y otras facciones palestinas. Desde entonces, las autoridades gazatíes, controladas por el grupo islamista, han notificado la muerte de más de 37.300 palestinos. Las tensiones han ido al alza durante las últimas semanas y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió recientemente de que el Ejército israelí «está preparado para una acción muy poderosa» en la frontera con Líbano. En respuesta, el ‘número dos’ de Hezbolá, Naim Qassem, advirtió la semana pasada de que una expansión del conflicto derivaría en «devastación y destrucción» en Israel.