Misisipi impulsa la eliminación de la emblema confederada de su bandera

Varios estados del Sur de EE.UU. conservan en sus banderas elementos del emblema confederado: fondo rojo y una cruz azul en diagonal que contiene trece estrellas, el número de estados que participaron en la Secesión del Norte y lucharon en la Guerra Civil. Solo uno, Misisipi, lo conserva en su totalidad, con el mismo diseño con el que pelearon los soldados bajo mando del general Robert Lee a mediados del siglo XIX. El emblema es considerado desde hace décadas de forma mayoritaria un símbolo racista y supremacista blanco -un elemento fundamental de la Guerra Civil fue el mantenimiento de la esclavitud en los estados del Sur- y cada vez tiene menos presencia en la vida pública.

Misisipi podría dejar de ser pronto la excepción. Sus cámaras legislativas han aprobado este fin de semana impulsar la eliminación del emblema confederado de su bandera, que aparece en la esquina superior izquierda, sobre un fondo de tres franjas horizontales con los colores azul, blanco y rojo.

Tanto la Cámara de Representantes como el Senado de Misisipi, uno de los bastiones conservadores del país, están bajo control republicano. La defensa pública del mantenimiento del símbolo racista en la bandera se ha deteriorado en los últimos años y ha sido puesta en cuestión en las protestas por los últimos casos de abusos policiales contra la minoría negra, como las muertes de George Floyd, Rayshard Brooks o Breonna Taylor.

Esto se ha traducido en que se obtuvo la mayoría reforzado de dos tercios para impulsar el proceso de cambio de bandera, que se espera que tenga una propuesta aprobada pronto. La legislación establece que se diseñará una nueva enseña y que no podrá tener símbolos confederados. También dicta que deberá incluir la frase ‘In God We Trust’ (‘Creemos en Dios’, uno de los lemas de EE.UU.).

El debate sobre la eliminación del emblema confederado fue acalorado. «No sé por qué me convierte en racista, no sé por qué me convierte en mala persona», dijo sobre la bandera el senador republicano Chris McDaniel, que defendió que la eliminación del símbolo confederado forma parte de la lucha contra los valores originales del país. Aseguró que la próxima víctima sería la bandera de EE.UU.

La decisión mayoritaria, sin embargo, fue recibida con júbilo desde la galería del Senado y el gobernador, el republicano Tate Reeves, aseguró que estamparía su firma en cualquier ley sobre cambio de bandera que emergiera del poder legislativo.

La nueva bandera se votará en noviembre. Si no consigue la aprobación, se elaborará un nuevo diseño. Pero lo que ya no habrá es, si se mantiene esa mayoría, un emblema confederado en ninguna bandera estatal de EE.UU.