Más de 40 personas atacan una comisaría de París con proyectiles, barras de hierro y fuegos artificiales

La Policía de París ha condenado este domingo lo que han descrito como un ataque de madrugada protagonizado por más de 40 personas que lanzaron cohetes de fuegos artificiales, barras de hierro y otros proyectiles contra una comisaría en la comunidad de Champigny-sur-Marne (en el departamento septentrional de Valle del Marne, de la región de Isla de Francia). El recinto está a unos 15 kilómetros de la capital.

Aunque ningún agente ha resultado herido, el alcalde, Laurent Jeanne, ha informado a la televisión BFMTV que dos policías que estaban en las inmediaciones de la comisaría tuvieron el tiempo justo para refugiarse en la entrada.
<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»fr» dir=»ltr»>Violente attaque cette nuit du commissariat de <a href=»https://twitter.com/hashtag/Champigny?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#Champigny</a> par des tirs de mortiers et projectiles divers. Aucun policier n&#39;a été blessé. <br>Investigations en cours pour identifier les auteurs. <br>Le préfet de Police exprime son soutien aux policiers visés par ces actes intolérables. <a href=»https://t.co/DgFm6wui4x»>https://t.co/DgFm6wui4x</a></p>&mdash; Préfecture de Police (@prefpolice) <a href=»https://twitter.com/prefpolice/status/1315193558391980034?ref_src=twsrc%5Etfw»>October 11, 2020</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>

Algunos de los individuos iban armados con barras de hierro, según el alcalde, que ha pedido una investigación completa de un incidente ocurrido solo días después de que dos policías resultaran gravemente heridos por agresores que les abordaron mientras estaban en una misión de vigilancia en otro suburbio de París.

Tercer ataque en dos años
En las imágenes difundidas por la propia Gendarmería se observan como algunos sujetos armados intentan entrar por la fuerza en la comisaría sin éxito. El estallido de violencia causó destrozos en las ventanas del recinto y rotura de crisales en las lunas de los coches aparcados. Se trata del tercer ataque que sufre esta sede policial en dos años. La comisaría está situada en una zona conflictiva.