Los chilenos acuden en masa a votar en el plebiscito sobre una nueva constitución

A cuatro horas de iniciado el proceso plebiscitario en Chile
, el 100% de las mesas receptoras de votos ya estaban en pleno funcionamiento, lo que vaticinaba una alta participación ciudadana en la decisión sobre la continuidad de la Constitución heredada de la dictadura militar.

Largas filas –en algunos lugares de hasta diez cuadras– se formaron en las afueras de los más de 2.500 locales de votación, por la masiva afluencia de votantes y por las medidas de control sanitario impuestas por las autoridades, las que incluían un aforo estricto ante las más 44.000 mesas receptoras de sufragios, la distancia física y la desinfección de las cabinas de votación.

El plebiscito constitucional de este domingo fue acordado en noviembre del año pasado luego de las intensas, masivas y a veces violentas movilizaciones sociales, que llevaron a una grave crisis de las instituciones políticas, por lo que el gobierno y el Congreso propusieron el cambio de la Constitución elaborada e impuesta por la dictadura del general Augusto Pinochet hace 40 años.

Al referendo están convocados casi 15 millones personas habilitadas para votar, incluidos unos 360 extranjeros residentes en el país y más de 60 chilenos que votan en el extranjero.

Apenas 20 minutos después de abierta su mesa de votación llegó el presidente Sebastián Piñera a depositar su sufragio. Durante la campaña, el gobernante se negó a hacer público la forma en que votaría y pidió a sus ministros que no participaran en la campaña, aunque sí podían decir sus preferencias electorales. Ello sucedió porque ya en plena campaña, Piñera hizo un cambio de gabinete en septiembre e incorporó como ministro de Defensa al presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes, quien tempranamente se declaró a favor del «Apruebo» al cambio constitucional; y puso en la Cancillería al exsenador Andrés Allamand, partidario del «Rechazo».

Nueve meses para redactar un texto
Una vez emitido su voto, Piñera destacó que «la inmensa mayoría de los chilenos queremos cambiar o perfeccionar nuestra Constitución», para enseguida precisar que si gana el «Apruebo» no será una derrota de su gobierno. «La etiqueta del gabinete del Rechazo no ayuda en nada. Es el gabinete de todos los chilenos», añadió, y dijo que las protestas en contra de su gobierno son realizadas por «grupos minoritarios» que buscan «obstaculizar y boicotear» el plebiscito.

Al final de la jornada de este domingo quedará definido si el proceso termina ahora –si gana el «Rechazo» al cambio constitucional– o continúa, si gana la opción que pone término a la carta magna vigente, se realiza la elección de los delegados constituyentes el 11 de abril del año entrante, para instalar la Convención Constituyente el 1 de junio. A partir de entonces la asamblea tendrá nueve meses para redactar el nuevo pacto y eventualmente una prórroga de tres meses más.

Para el Gobierno de Piñera lo más urgente es retomar el control de la agenda pública, presentar este plebiscito como un éxito de su gestión y procurar que sus partidarios reconstruyan la unidad para hacer frente las elecciones de abril, que además de los delegados constituyentes serán elegidos alcaldes, concejales y gobernadores regionales.