La victoria del exnovio de Marine Le Pen en Perpignan eclipsa al «clan» de extrema derecha

La conquista de la alcaldía de Perpignan (120.000 habitantes) tiene un sabor muy amargo para Agrupación Nacional (AN, extrema derecha, ex Frente Nacional), el partido de Marine Le Pen.

El nuevo alcalde de Perpignan, Louis Aliot, fue durante años el compañero sentimental de la presidenta de AN, y decidió hacer campaña, finalmente victoriosa, presentándose como «independiente», borrando el nombre de su partido de sus carteles electorales. Ese alejamiento físico y simbólico del clan Le Pen fue aparentemente positivo.

Campaña triunfante para la extrema derecha, pero muy melancólica para los Le Pen. Por vez primera, en una campaña electoral francesa, Jean-Marie y Marine Le Pen son «eclipsados» por un «ex compañero» sentimental que ha roto personalmente con el clan familiar Le Pen, enredado en una tupida tela de araña de enfrentamientos personales, financieros y políticos.

Marine Le Pen expulsó a su padre de su propio partido. Su sobrina, nieta del patriarca, Marion Marechal Le Pen, ha decidido “borrar” el apellido de su familia, para subrayar su independencia “al margen de la vida política”. Nieta y sobrina se odian cordialmente.

Louis Aliot, por su parte, se pasó la tarde/noche del domingo haciendo declaraciones triunfantes, sin citar nunca a su ex ni a su partido, sin repudiarlo, pero dando muestras de «independencia».

La alcaldía de Perpignan es un «trampolín» minúsculo para «pesar» en la política nacional francesa. Pero es un símbolo modesto pero real para la extrema derecha, dividida y enfrentada, en la calle, los lechos amorosos y las perspectivas nacionales.

Varios de los 11 alcaldes de extrema derecha, en un país donde hay 35.000 alcaldes, han confesado su simpatía por la «línea independiente» de Aliot, el ex de Marine, sencillamente invisible durante la velada electoral que consagró el triunfo de su antiguo novio.