La familia Le Pen se enreda en nuevas trifulcas familiares

La familia Le Pen ha vuelto a enredarse en unas peleas de familia que degradan su imagen pública, cuando su partido histórico ha sido condenado judicialmente por «abuso de bienes sociales
», relacionado con la oscura financiación ilegal del ex Frente Nacional (FN), reconvertido en Agrupación Nacional (AN).

Marine Le Pen (52 años) decidió celebrar la memoria del general de Gaulle, con motivo del 80 aniversario del llamamiento a la resistencia contra la invasión nazi. Operación fallida. La presidenta de Agrupación Nacional fue recibida a tomatazos por los lugareños de la Isla de Sein (Bretaña) escandalizados por el intento de explotación publicitaria.

De regreso a París, con la coleta entre las faldas, Marine Le Pen recibió un estacazo de su propio padre, Jean-Marie Le Pen (92 años), presidente fundador del Frente Nacional (partido histórico de la extrema derecha francesa): «Mi hija no sabe lo que dice, la pobre». No es un secreto que Le Pen (padre) odiaba a de Gaulle.

Las relaciones familiares y políticas de Marine y Jean-Marie, como les llaman sus fieles, son pasablemente desastrosas desde que la hija decidió expulsar a su padre de su partido, al que cambió de nombre para intentar enterrar varios escándalos judiciales que han terminado muy mal. Enfrentada en casi todo lo esencial con su propio padre, comenzando por la «línea política», Marine Le Pen ha vuelto a enfrentarse a cara de perro con su sobrina, Marion Marechal Le Pen (30 años), que sigue sin tener el eco político esperado, víctima de sus disputas no solo políticas con su tía.

Las recientes manifestantes multiculturales, racistas y antiracistas, entre extremistas de izquierda y derecha, grupúsculos étnicos y policías, han vuelto a enfrentar a Marion y Marine. La sobrina comenzó por denunciar las «derivas étnicas» de algunas manifestaciones. La tía la respondió con malévola descendencia: «Marion vuelve a equivocarse. No tiene experiencia y vive al margen de la vida política, sin futuro, sin partido. Vive en provincias, lejos de París». Malevolencia condescendiente que cayó en el peor momento político para la familia, víctima de sus enredos políticos, con flecos fraudulentos.

El Tribunal de París ha condenado al ex FN, actual AN, de «abuso de bienes sociales», durante varios años, a través de pequeñas sociedades familiares y amistosas que han servido históricamente para pagar las campañas electorales de la familia Le Pen, financiadas, en cierta medida, con créditos bancarios rusos, por pagar, concedidos por banqueros próximos a Vladimir Putin.