Johnson lamenta que los británicos estén más gordos que el resto de los europeos

Las bromas sobre los kilos extra que ha ganado la población en general durante la cuarentena por coronavirus parecen ser un reflejo de la realidad. Pese a que algunos estudios en Reino Unido señalan que la gente se ha preocupado por su salud comprando probióticos y multivitamínicos, al mismo tiempo, los hábitos de compra dan cuenta de que en muchos hogares ha crecido el consumo de comida con poco valor nutricional, como snacks salados, golosinas y carnes procesadas, y muchas familias se han entregado al placer de hornear en casa, lo que hace que ahora mismo sea difícil encontrar harina en algunos supermercados. Las consecuencias son claras, al menos para el primer ministro, Boris Johnson, que señaló esta mañana durante una entrevista en la radio que los británicos están «significativamente más gordos» que personas de otras nacionalidades, y aclaró que en Europa solo los malteses padecen más de sobrepeso que los británicos.

Y aunque el confinamiento solo ha venido a agravarlo, el problema viene de lejos. La preocupación del Gobierno además ha aumentado debido a que las personas infectadas con Covid-19 tienen más riesgo de complicaciones y muerte si padecen otras condiciones, incluyendo el sobrepeso. El propio Johnson, que insistió en que los problemas relacionados con la gordura «costarán vidas y dejarán enormes facturas en el NHS (el sistema nacional de salud)», ha bajado de peso tras haber estado ingresado con coronavirus durante siete días el pasado abril, de los cuales pasó tres en la unidad de cuidados intensivos. Los estudios demuestran que ser obeso puede duplicar el riesgo de necesitar tratamiento hospitalario por infecciones potencialmente graves relacionadas con el Covid-19, de ahí el esfuerzo renovado desde el Ejecutivo para tomar medidas.

Recuperar la salud
En declaraciones a Times Radio, el premier afirmó: «Mi trabajo ahora es lograr que todo nuestro país recupere la salud» y aseveró que los efectos negativos de la obesidad no pueden ser «ignorados». «Me temo que en este maravilloso país nuestro estamos significativamente más gordos que en la mayoría», afirmó, y añadió que «es un problema… y no creo que los políticos debamos tratarlo como algo irrelevante». Así, se está trabajando en planes para que se realicen más cirugías gástricas, como parte de un amplio programa de acondicionamiento físico que incluye consejos sobre alimentación y planes de ejercicio para toda la familia. También se están discutiendo medidas como prohibir las ofertas de 2×1 en ciertos productos.

El doctor Paul Welsh, líder de un equipo de investigación sobre el tema en la Universidad de Glasgow, aseguró hace unas semanas que «nuestro estudio se suma a la imagen que estamos obteniendo de una variedad de fuentes diferentes de que las personas que tienen un índice de masa corporal más alto tienen más probabilidades de tener síntomas más graves y de requerir atención médica», y según datos obtenidos del NHS, el 75% de los pacientes con Covid-19 ingresados en cuidados intensivos tienen sobrepeso.

El susto de Johnson tuvo un efecto directo en sus propios hábitos, y desde que fue dado de alta se puso a dieta y además se le ha visto haciendo deporte en los jardines del Palacio de Buckingham, así como haciendo flexiones en su oficina. «Me siento tan fuerte como el perro de un carnicero», declaró en una entrevista en The Mail on Sunday, respondiendo así a las críticas de quienes aseguran que sigue luchando por recuperarse del todo.