Inglaterra volverá a las restricciones locales tras el fin del confinamiento nacional el 2 de diciembre

El confinamiento a nivel nacional que vive la población inglesa en este momento acabará el próximo 2 de diciembre, y el país volverá al sistema de restricciones locales que estaban en vigor antes del bloqueo, como estrategia para atajar la propagación del Covid-19. Así lo desveló este lunes el primer ministro, Boris Johnson, ante los diputados de la Cámara de los Comunes, eso sí, a través de una pantalla, ya que está en cuarentena tras haber estado en contacto con un parlamentario que dio positivo por Covid-19. De hecho, su intervención tuvo que ser suspendida brevemente debido a algunos problemas técnicos.

Aunque en esencia el sistema de tres niveles de riesgo tipo semáforo (medio, alto y muy alto) es el mismo, las restricciones serán más duras que antes del confinamiento, todo con el objetivo de permitir una relajación de las medidas durante las Navidades que permitan a las familias reunirse.

A partir del fin del confinamiento, en todo el país las tiendas de productos no esenciales podrán reabrir sus puertas, al igual que los gimnasios, peluquerías y otras empresas de cuidado personal. En las áreas que estén en el nivel 1, la regla de los seis será la misma tanto en interiores como en exteriores, mientras que en los niveles 2 y 3, estos encuentros de un máximo de seis personas solo serán permitidos al aire libre.

En los dos niveles inferiores se permitirá la apertura de cines, teatros y casinos. Salvo en el nivel 3, se permitirá un número limitado y de espectadores en eventos deportivos siempre que la distancia social esté garantizada. En cuanto a los restaurantes, el alcohol podrá beberse con lo que el Gobierno denominó una «comida sustancial», y aunque podrá servirse en las mesas hasta las diez de la noche, los comensales podrán quedarse hasta las once. En el nivel 3, todos los pubs, restaurantes y cafés tendrán que cerrar, aunque será permitido la venta para llevar y la entrega a domicilio. El detalle de en qué nivel inicial se encuentra cada zona del país será dado a conocer el jueves, y este manejo escalonado de la pandemia se mantendrá al menos hasta finales de marzo.

Este año «ha sido en muchos sentidos un año trágico en el que muchos han perdido a sus seres queridos» y «seguirá siendo un invierno duro», advirtió Johnson, que añadió que «la Navidad no podrá ser normal, y hay un largo camino hasta la primavera». Sin embargo, se mostró optimista al afirmar que «la vía de escape está a la vista», pero mientras tanto «debemos resistir hasta que los test y las vacunas vengan a nuestro rescate y reduzcan la necesidad de restricciones». Por eso pidió a la población que continúe «siguiendo las reglas, haciéndose pruebas y aislándose cuando se les indique».

La oposición ve «arriesgado» volver a los niveles
El líder del Partido Laborista, Keir Starmer, afirmó en respuesta a Johnson que volver al sistema de tres niveles es «arriesgado», ya que quedó claro al ponerse en marcha previamente que «no funcionó», lo que obligó a la imposición de un confinamiento nacional de un mes.

El líder laborista detalló que el primer ministro tendría que haber usado el bloqueo para arreglar el sistema de pruebas y rastreo de contactos, lo cual, dijo, «no sucedió». Starmer aprovechó para prometer el apoyo de los laboristas al Gobierno en relación con su programa de vacunación.