Estas son las características de la enorme serpiente encontrada en Cristo Rey

La enorme serpiente encontrada en el sector de Cristo Rey (Distrito Nacional), la cual fue trasladada al Zoológico Nacional el miércoles, es una pitón reticulada que está en perfectas condiciones de salud y ha pasado a habitar las instalaciones del referido parque.

Según el portal del Zoodom, esta serpiente es considera una de las especies más grandes del mundo, ya que puede alcanzar hasta los 20 pies de largo habita en selvas de clima húmedo, donde vive entre ramas de árboles, se de mamíferos de diversos tamaños, aves y reptiles.

Pone entre 18 y 80 huevos, incubados por 90 días, las crías miden un promedio de 2 pies al momento de nacer. Puede vivir de 25 a 30 años en cautiverio.

pertenece a la familia de serpientes Pythonidae, originaria de Asia sudoriental, Indonesia y Filipinas, habita en los bosques lluviosos en zonas cercanas al agua, ya que puede nadar largas distancias.

La pitón reticulada es carnívora; capturas presas durante el crepúsculo, a las que engulle enteras. Dependiendo del tamaño de la serpiente, consumirá animales de mayor o menor volumen, entre los cuales se encuentran grandes roedores, peces y otros reptiles.

Los especímenes más grandes cazan varanos, ciervos, jabalíes, pavos, e incluso leopardos. Junto con la anaconda verde, la pitón reticulada es la serpiente que puede capturar presas más grandes. Por su parte, los únicos depredadores que la cazan son tigres, leopardos y cocodrilos de suficiente tamaño en las zonas en que coinciden.

Según el portal digital de Animal Planet, a diferencia de las otras serpientes, la pitón es más robusta y puede trepar árboles para atrapar sus presas, es más rápida y ágil que la anaconda y puede llegar a considerar los humanos como presas, mientras más grande sea la serpiente más comida demandará.

Esta especie es la más comercializada a nivel mundial debido a los distintos colores que adornan su piel, pero este reptil no es el indicado para iniciarse en la cría de serpientes ya que siempre está a la defensiva y lista para atacar.

Estas serpientes al igual que las boas son constrictoras, no venenosas, matan a sus presas por asfixia, primero muerden agarrándolas con la boca y enrollando rápidamente su cuerpo alrededor de ellas. Una vez así, se ejercen presiones altas sobre las costillas y pulmones de su presa, que de este modo no puede inhalar.

A pesar de que la presa puede sufrir también problemas de circulación, especialmente si la serpiente presiona mucho alrededor de su cuello, la muerte por asfixia se produce habitualmente mucho antes.

En su hábitat natural este reptil puede llegar a vivir hasta 35 años o más y puede llegar a crecer hasta los 30  píes de largo, el crecimiento y su grosor dependerá de la constancia con la cual se alimenta.

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