Escándalo en Argentina por los viajes de lujo de altos cargos del Gobierno a Cuba y México

Desde hace ya varios meses, el Gobierno argentino se ha puesto como firme objetivo convencer a los ciudadanos de que, a fin de cuidar la economía nacional –y los dólares que, una vez más, escasean en el país–, nada mejor que aprovechar las infinitas opciones que ofrece la geografía nacional. «La gente que viaja al exterior no es pobre, seamos claros, y la clase media tiene muchas opciones dentro del país para el verano», expresaba, entusiasta, semanas atrás el actual ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en una radio local.

Sin embargo, el discurso en favor del turismo interno parece haber ido poco más lejos que las palabras. Esta semana se dio a conocer que distintos funcionarios del Gobierno argentino han escogido para veranear, y escapar a los 40° que ha llegado a hacer esta semana en Buenos Aires, algunos destinos del extranjero, tales como México o Cuba. Estas vacaciones –impagables para la mayoría de los argentinos– salieron a la luz a través de imágenes que circularon en las redes sociales.

Por el momento, el presidente argentino, Alberto Fernández, no se ha pronunciado al respecto, aunque las versiones locales aseguran que los veraneos en el extranjero de los miembros del Gobierno en plena crisis sanitaria y financiera –en la que la Argentina asegura no tener los dólares necesarios para afrontar la deuda contraída con el Fondo Monetario Internacional (FMI)– han caído muy mal en la cúpula de poder, especialmente en el entorno del primer mandatario.

En cuanto a los ciudadanos de a pie, los ánimos no están más tranquilos, especialmente teniendo en cuenta que los argentinos deben hacer frente a una inflación anual que supera el 50% y a la que no hay aumento salarial que compense.

La noticia de las vacaciones de lujo de algunos funcionarios del Gobierno salió a la luz en un momento en el que los argentinos estallaban por un corte de luz masivo en la ciudad de Buenos Aires el martes, que dejó a unos 700.000 hogares sin electricidad en plena ola de calor y, además, generó un caos en el tráfico por la ausencia de semáforos.

En ese contexto, se dio a conocer que la actual directora del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (conocido localmente como PAMI), Luana Volnovich, y su segundo en este organismo, Martín Rodríguez, se encontraban de descanso en la isla mexicana de Holbox.

Poco después, se supo que la pareja de enamorados, que tiene a su cargo el sistema de pensiones del Estado a nivel nacional, no fue la única afortunada de poder disfrutar de un viaje al extranjero dentro del Gobierno. También un miembro del Gabinete de Fernández decidió pasar sus días de descanso en el Caribe: se trata de Jorge Ferraresi, ministro de Hábitat, que ha escogido Cuba para veranear. Una curiosidad que destacan los medios locales en Argentina es que, mientras que estaban en la isla caribeña hace al menos una semana, Ferraresi y su mujer publicaban imágenes en sus redes sociales como si se encontraran en pleno ejercicio de sus funciones, llevando a cabo una cargada agenda política (por ejemplo, inaugurando obras).

Consultada sobre las vacaciones de lujo de los funcionarios en un contexto en el cual el presidente había pedido expresamente al gabinete no veranear en el extranjero, la portavoz de la presidencia Gabriela Cerruti se limitó a decir: «Sin comentarios».

Hace ya más de un año que pasar las vacaciones en el extranjero se ha convertido en todo un lujo para los argentinos por varias razones, más allá de la cuestión sanitaria vinculada al coronavirus. Con un valor del dólar por encima de los 200 pesos (pese a que oficialmente este precio no se reconoce, el valor de la divisa estadounidense ha escalado abruptamente), veranear fuera de la Argentina es casi inaccesible para la clase media.

Una estrategia habitual que tenían los argentinos para poder costear un viaje al extranjero era la de apelar a los planes de pago en la compra de billetes de avión o cuotas. Sin embargo, a fines del año pasado el Gobierno tomó la decisión de cortar también esta posibilidad de pagar en cuotas, bajo pretexto de que esto provocaba una fuga masiva de dólares. A su vez, desde hace un tiempo el Gobierno argentino –peronismo de izquierdas– lanzó el plan Previaje, con el objetivo de fomentar el turismo interno, que consiste en un programa de estímulos y descuentos para reutilizar el dinero de los viajes realizados dentro del país.