El Supremo impide que Trump pueda deportar a miles de jóvenes inmigrantes

La Corte Suprema de Estados Unidos ha fallado este jueves a favor de la legalidad del llamado programa de Acción Diferida Para los Llegados en la Infancia (DACA), que ampara frente a la deportación a más de de 650.000 de jóvenes indocumentados, a los que se conoce comúnmente como «dreamers», o «soñadores».

De nuevo, el presidente del Supremo, John Roberts, nombrado por George Bush hijo, se alinea con los llamados magistrados progresistas y salva una medida del Gobierno de Barack Obama, como ya hizo con la reforma sanitaria. El resultado ha sido ajustado, de cinco votos contra solo cuatro, de los jueves conservadores, incluidos los dos elegidos por Trump.

De hecho, ha sido el magistrado Roberts, que también se sumó el lunes a la decisión de ampliar los derechos civiles a homosexuales y transexuales, el que ha escrito la sentencia: «El Gobierno no cumplió con los requerimientos de procedimiento necesarios para explicar adecuadamente sus acciones, no juzgamos si la política es adecuada o no».

Trump ha intentado ilegalizar y detener la nacionalización de esos inmigrantes que llegaron a EE.UU. sin papeles cuando eran menores. Desde que el presidente llegó a la Casa Blanca en 2017, esos 650.000 jóvenes han quedado en un limbo mientras sus casos se decidían en los tribunales. Ahora, el supremo decide que pueden permanecer en EE.UU.