El régimen cubano escucha las demandas de los artistas

Hasta tres centenares de artistas, intelectuales y simpatizantes del Movimiento San Isidro se acercaron la noche del viernes a los aledaños del Ministerio de Cultura cubano para hacerse escuchar de una forma pacífica. Sin violencia, con música y a ratos, con aplausos, decenas de personas permanecieron durante horas esperando reunirse con el ministro de Cultura, Alpidio Alonso Grau, para presentarle sus demandas, que se pueden resumir en dos: más libertad y menos represión.

El acto, espontáneo, fue la respuesta al allanamiento la noche del jueves de la sede del Movimiento San Isidro (MSI), con la excusa de cumplir los protocolos anti Covid. Los agentes de la Seguridad del Estado se llevaron a las 14 personas que se encontraban en el interior y decomisaron los equipos técnicos, según denunciaron horas después algunos de los miembros del MSI. Entre los detenidos se encontraban también varias de las personas que desde hace días seguían una huelga de hambre como protesta por la detención y condena del músico Denis Solís. Dos de ellos, Luis Manuel Otero Alcántara y Anamelys Ramos estuvieron varias horas desaparecidos. El primero, artista de performance, se encontraría actualmente ingresado en un hospital por su delicado estado de salud, según relató su tío, Enix Berrio, al medio La Hora de Cuba.

Reunión con el viceministro
El viernes, tras tiras y aflojas, un reducido grupo de 32 personas, entre los que se encontraba el actor el actor Jorge Perugorría, pudo acceder al edificio del ministerio donde se encontraron con el viceministro de Cultura, Fernando Rojas, que escuchó las quejas y agravios que denunciaba este colectivo. Según recogen los médios cubanos, la lista de exigencias que le presentaron a Rojas incluía obviedades para cualquier país democrático, pero no para el suyo, Cuba: el derecho a la libertad de expresión y creación; el derecho al disenso y al posicionamiento independiente; el cese del hostigamiento, la difamación (muy habitual en los medios oficialistas) y la persecución política contra cualquier ciudadano que se muestre en desacuerdo con las políticas del Estado. También pidieron la revisión del caso de Denis Solís, y el derecho de Luis Manuel Otero a regresar a su domicilio, sede del MSI, que sigue vigilado.

El actor Jorge Perugorria y el cineasta Fernando Pérez participaron en la reunión con el viceministro de Cultura.

EFE
La reunión en el ministerio duró varias horas, mientras tanto, la calma y la expectación acampaban en el exterior, cercadas por los agentes de la seguridad del Estado para impedir que aumentara. No faltaron, sin embargo, los actos represivos, el uso de gas pimienta contra los más rezagados que quisieron sumarse a la concentración.

Algo histórico
Concluido el encuentro, los representantes de los artistas salieron y expusieron los acuerdos alcanzados con el viceministro de Cultura, como el de abrir un canal de diálogo entre las instituciones y los artistas; interesarse con urgencia por la situación de Denis Solís y Luis Manuel Otero Alcántara; desarrollar una agenda de trabajo múltiple con todos los artistas; revisar la declaración de la AHS (la oficialista Asociación Hermanos Saíz), que calificó de manipulación política la protesta del MSI; respetar los espacios independientes de reunión de los artistas; y garantías de que los asistentes al mitin no sufrirían represalias. También acordaron la celebración de una reunión la próxima semana con el ministro de Cultura.

«Lo que ha ocurrido hoy es histórico», expresó el dramaturgo, Yunior García, de 38 años, a la salida de la reunión. Mientras que Perugorría aseguró que «es la hora de dialogar y creo que ustedes los jóvenes deben ser escuchados»