África alcanza los 500.000 contagios con el temor de la expansión de la extrema pobreza en el continente

África tardó 98 días para llegar a los 100.000 casos confirmados del nuevo coronavirus. Sin embargo, los tiempos se han acortado drásticamente en las últimas semanas: se ha pasado de los 400.000 a los 500.000 positivos en apenas siete días. Casi 12.000 personas han perdido la vida por la Covid-19, siendo Sudáfrica el país más afectado.

La rápida actuación de la mayoría de gobiernos africanos, cerrando a cal y canto sus aeropuertos e imponiendo duros confinamientos cuando apenas sumaban decenas de casos, ha evitado la «catástrofe» que muchos expertos vaticinaban cuando el virus se empezó a propagar por Europa. Sin embargo, estas necesarias y drásticas medidas «solo» han retrasado el pico unos meses que deberían haberse usado para prepararse para «lo peor». Con la mayoría de economías reabiertas, los casos -inevitablemente- se han disparado y el continente ha alcanzado hoy los 508.918 casos, según los datos de la Universidad John Hopkins.

Sudáfrica, que adoptó uno de los confinamientos más duros del mundo en la fase temprana de la epidemia, es actualmente el epicentro de la pandemia en África. Cuenta con el 42% de los positivos del continente, con más de 215.000 casos y 3.500 muertes, desde que se confirmara el primer caso el 5 de marzo. Además, es el quinto país con más casos activos del mundo y ocupa el cuarto lugar en la lista de países con más nuevos contagios (el martes, sumó 10.134 nuevos positivos). La letalidad sigue siendo baja (1,6%), aunque los hospitales empiezan a llenarse y muchos de ellos en focos como Gauteng o Cabo Occidental podrían quedarse sin capacidad para atender a más pacientes.

Egipto y Nigeria suman otros 78.000 casos cada uno, el primero ha registrado casi 3.500 muertes y el segundo menos de 700 hasta el momento. La buena noticia es que casi la mitad de las personas contagiadas por el virus SARS-CoV-2 en África se han recuperado.

La cara B de la pandemia
La actual pandemia podría empujar a más de 49 millones de africanos a la extrema pobreza, siendo la parte central y occidental del continente las que más sufrirían los estragos de la actual crisis sanitaria. Hasta 462 millones de personas podrían vivir en la extrema pobreza en 2020, es decir, subsistir con menos de 1,9 dólares al día. El coronavirus ha sido un mazazo -especialmente- para aquellos países que están luchando por erradicar la extrema pobreza y que esperaban cumplir esta meta en 2030.